Se sumerge rojizo el sol
prófugos de la realidad
resplandece tu piel chardonnay
degustando tus labios frutados
erizando sensaciones y estrellas
despojados de relojes paganos
absortos, danzamos febriles
respiro hondo en tu mundo
gemidos, una lluvia de verano
cubriendo lágrimas amarradas
vos y yo, estallando en el zenit.
domingo, 12 de febrero de 2012
sábado, 11 de febrero de 2012
Gracias, Luis Alberto
“Detesto la música y la letra que sobreentiende que uno es chato de pensamiento y de alma. ¿Cómo combatir esa dejadez? Bien: leyendo, escuchando, escribiendo cada vez mejor, redoblando el poder lírico del que uno dispone.”
“La música se parece más a un animal que al hombre. Es como si la música fuera una medusa o una mariposa. Tiene una animalidad, una cosa indomable. Por más que le escribamos o le combinemos lo que sea, siempre abarca mucho más. Y por otro lado despierta sentimientos que no están regidos por ningún rencor.”
"Me gustaría que mi música ayude a paliar el dolor de los que no pueden"
(Luis Alberto Spinetta)
jueves, 9 de febrero de 2012
Laura va
Laura va,
lentamente guarda en su valija gris
el final de toda una vida de penas.
Laura va,
unos pasos la alejan del pueblo aquel,
donde ayer jugaba al salir de la escuela.
Laura, pobre tu dolor
se cayó de una oración.
Por eso te vas con él.
Por eso te vas
y hay algo de bueno en tus ojos
sin querer.
Laura ve,
los años le han dado la resignación
y el dolor.
Se fue con sus pocas tibiezas.
Laura ve,
aunque es grande su vida comienza aquí
y a la vez termina la sed de su espera.
La valija pesa y él la ayuda a entrar en el tren.
La cubre de besos
y el sol también.
(Luis Alberto Spinetta)
lentamente guarda en su valija gris
el final de toda una vida de penas.
Laura va,
unos pasos la alejan del pueblo aquel,
donde ayer jugaba al salir de la escuela.
Laura, pobre tu dolor
se cayó de una oración.
Por eso te vas con él.
Por eso te vas
y hay algo de bueno en tus ojos
sin querer.
Laura ve,
los años le han dado la resignación
y el dolor.
Se fue con sus pocas tibiezas.
Laura ve,
aunque es grande su vida comienza aquí
y a la vez termina la sed de su espera.
La valija pesa y él la ayuda a entrar en el tren.
La cubre de besos
y el sol también.
(Luis Alberto Spinetta)
martes, 7 de febrero de 2012
Have you ever really loved a woman?
To really love a woman
to understand her
you gotta know her deep inside
hear every thought
see every dream
n' give her wings
when she wants to fly
then when you find yourself lyin' helpless in her arms
ya know ya really love a woman
When you love a woman you tell her
that she's really wanted
When you love a woman you tell her that she's the one
Cuz she needs somebody to tell her
that it's gonna last forever
So tell me have you ever really
really really ever loved a woman?
To really love a woman
Let her hold you
til ya know how she needs to be touched
You've gotta breathe her - really taste her
Til you can feel her in your blood
N' when you can see your unborn children in her eyes
Ya know ya really love a woman
When you love a woman
you tell her that she's really wanted
When you love a woman you tell her that she's the one
Cuz she needs somebody to tell her
that you'll always be together
So tell me have you ever really -
really really ever loved a woman?
You got to give her some faith, hold her tight
A little tenderness, gotta treat her right
She will be there for you, takin' good care of you
Ya really gotta love your woman...
Then when you find yourself lyin' helpless in her arms
Ya know ya really love a woman
When you love a woman you tell her
that she's really wanted
When you love a woman you tell her that she's the one
Cuz she needs somebody to tell her
that it's gonna last forever
So tell me have you ever really
- really really ever loved a woman?
Just tell me have you ever really,
really, really, ever loved a woman?
Just tell me have you ever really,
really, really, ever loved a woman.
(escrita por Bryan Adams, Michael Kamen y Robert John "Mutt" Lange)
to understand her
you gotta know her deep inside
hear every thought
see every dream
n' give her wings
when she wants to fly
then when you find yourself lyin' helpless in her arms
ya know ya really love a woman
When you love a woman you tell her
that she's really wanted
When you love a woman you tell her that she's the one
Cuz she needs somebody to tell her
that it's gonna last forever
So tell me have you ever really
really really ever loved a woman?
To really love a woman
Let her hold you
til ya know how she needs to be touched
You've gotta breathe her - really taste her
Til you can feel her in your blood
N' when you can see your unborn children in her eyes
Ya know ya really love a woman
When you love a woman
you tell her that she's really wanted
When you love a woman you tell her that she's the one
Cuz she needs somebody to tell her
that you'll always be together
So tell me have you ever really -
really really ever loved a woman?
You got to give her some faith, hold her tight
A little tenderness, gotta treat her right
She will be there for you, takin' good care of you
Ya really gotta love your woman...
Then when you find yourself lyin' helpless in her arms
Ya know ya really love a woman
When you love a woman you tell her
that she's really wanted
When you love a woman you tell her that she's the one
Cuz she needs somebody to tell her
that it's gonna last forever
So tell me have you ever really
- really really ever loved a woman?
Just tell me have you ever really,
really, really, ever loved a woman?
Just tell me have you ever really,
really, really, ever loved a woman.
(escrita por Bryan Adams, Michael Kamen y Robert John "Mutt" Lange)
sábado, 21 de enero de 2012
Tierra tuya
Ya no escondás más partidas
quedate en mi regazo, mi amor
sin suspirar cenizas de ayeres
dejate saborear un nuevo puerto.
Desarmamos muros y cercos
fuimos dehaciendo sombras vanas
y nos soltamos a un nuevo mar
saboreando esto que nos une.
Creo en vos y en tu marcha
riego tu jardín, acuno tus deseos
tomo tus manos entre las mías
germina mi alma en tu vientre.
quedate en mi regazo, mi amor
sin suspirar cenizas de ayeres
dejate saborear un nuevo puerto.
Desarmamos muros y cercos
fuimos dehaciendo sombras vanas
y nos soltamos a un nuevo mar
saboreando esto que nos une.
Creo en vos y en tu marcha
riego tu jardín, acuno tus deseos
tomo tus manos entre las mías
germina mi alma en tu vientre.
Hay cielo
Cambian los aires de los cerros
atrás queda un mundo absurdo
una brisa nueva roza la piel
un andén y una mañana
refusilos de labios
que abrazándose en púrpuras
van desplegando inocencias
y agitando sensibilidades
recapitulando, vamos
zarpando hacia la locura
sostengo tu espera
avivas mis momentos
ya disipaste tempestades
yacen todas las agonías
quedo prendido en vos.
atrás queda un mundo absurdo
una brisa nueva roza la piel
un andén y una mañana
refusilos de labios
que abrazándose en púrpuras
van desplegando inocencias
y agitando sensibilidades
recapitulando, vamos
zarpando hacia la locura
sostengo tu espera
avivas mis momentos
ya disipaste tempestades
yacen todas las agonías
quedo prendido en vos.
jueves, 12 de enero de 2012
Acordes al alba
En tu puerta, mi amor
un sol cuarta suspendida
una fuga de alondras y fulgor
y una mirada en tornasol...
El alba me encuentra
mirando manos secas
a mi sed de vos
tras tu rastro cifrado.
Esquivo, pues, urgencias
suelto mi sentir herido
rasgando mi guitarra
desgrano la atmósfera.
un sol cuarta suspendida
una fuga de alondras y fulgor
y una mirada en tornasol...
El alba me encuentra
mirando manos secas
a mi sed de vos
tras tu rastro cifrado.
Esquivo, pues, urgencias
suelto mi sentir herido
rasgando mi guitarra
desgrano la atmósfera.
martes, 20 de diciembre de 2011
Cantata de duraznos
Tu nombre extendido
se esfuma en un ocaso inaudito
calla este deseo de amarte
ciega todo recuerdo ya estéril
se apagan las llamas de otro día.
Sabés de mis instantes
honda habitaste en mí, palpaste ansias
y en horas pendulares, sí
trepamos hasta un horizonte azul
embriagados entre jazmines y letras.
Vibra tu aura lejana
yo la acaricio con estas palabras
te evoca recurrente mi pensar
carrousel de imágenes, nada en más.
se esfuma en un ocaso inaudito
calla este deseo de amarte
ciega todo recuerdo ya estéril
se apagan las llamas de otro día.
Sabés de mis instantes
honda habitaste en mí, palpaste ansias
y en horas pendulares, sí
trepamos hasta un horizonte azul
embriagados entre jazmines y letras.
Vibra tu aura lejana
yo la acaricio con estas palabras
te evoca recurrente mi pensar
carrousel de imágenes, nada en más.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Borges: "Yo diría que el concepto de Dios es la máxima creación de la literatura fantástica"
En medio del aire que se respiraba en el país en 1980, Liliana Heker decidió armar un libro de entrevistas sobre la vida y la muerte. El proyecto llegó a imprenta pero, por un desfalco del editor, nunca a las librerías. Más de veinte años después, Heker amplió el original y acaba de publicar el extraordinario volumen Diálogos sobre la vida y la muerte, en el que incluye la siguiente entrevista a Jorge Luis Borges. A punto de cumplir ochenta años, Borges se explayó no sólo sobre Dios, el suicidio de Jesús, la belleza del budismo, la vida secreta de las plantas y el verdadero motivo de su aversión a los espejos, sino también acerca de los recuerdos y las muertes en su familia, la vejez, la esperanza que le despertaba morir y la frustración que preveía en su sueño de inmortalidad
- ¿Qué le sugiere la palabra muerte?
– ¿La palabra muerte? Me sugiere... una gran esperanza. La esperanza de dejar de ser. Yo estoy seguro, como mi padre, de morir cuerpo y alma. A veces, me siento un poco desdichado –a todos nos pasa–; sobre todo un hombre que está solo, que está ciego, que tiene desde luego algunos preciosos amigos, pero no muchos, un hombre tímido como yo; a veces me siento triste. Peor me consuelo pensando: sí, es cuestión de esperar. Voy a morir y voy a cesar, y qué más puedo querer que eso, qué cosa más grata puede haber que la muerte, que se parece tanto al sueño que es quizá lo más grato de la vida. Es decir, yo descreo en la inmortalidad pero eso no es una fuente de tristeza para mí sino de felicidad: pensar que voy a cesar. Mi padre también estaba seguro de la mortalidad del alma. Él me dijo: “Es posible que cuando yo esté enfermo, para hacerle un gusto a tu madre –que era católica– llamaré a un sacerdote y diré algunas mentiras piadosas. Pero no me creas. Vos sabés que yo no creo en esas cosas. Precisamente porque no creo en la fe católica puedo decir que creo en ella; porque no la tomo en serio”. Sí. Pero otra vez mi padre me dijo (mi padre era profesor de psicología): “Es tan raro el mundo que todo es posible; hasta la Santísima Trinidad”. Como si hubiera dicho que todo es posible; hasta el unicornio, ¿no? Bueno, aquí estoy defraudándola a usted, seguramente.
- ¿Qué le sugiere la palabra muerte?
– ¿La palabra muerte? Me sugiere... una gran esperanza. La esperanza de dejar de ser. Yo estoy seguro, como mi padre, de morir cuerpo y alma. A veces, me siento un poco desdichado –a todos nos pasa–; sobre todo un hombre que está solo, que está ciego, que tiene desde luego algunos preciosos amigos, pero no muchos, un hombre tímido como yo; a veces me siento triste. Peor me consuelo pensando: sí, es cuestión de esperar. Voy a morir y voy a cesar, y qué más puedo querer que eso, qué cosa más grata puede haber que la muerte, que se parece tanto al sueño que es quizá lo más grato de la vida. Es decir, yo descreo en la inmortalidad pero eso no es una fuente de tristeza para mí sino de felicidad: pensar que voy a cesar. Mi padre también estaba seguro de la mortalidad del alma. Él me dijo: “Es posible que cuando yo esté enfermo, para hacerle un gusto a tu madre –que era católica– llamaré a un sacerdote y diré algunas mentiras piadosas. Pero no me creas. Vos sabés que yo no creo en esas cosas. Precisamente porque no creo en la fe católica puedo decir que creo en ella; porque no la tomo en serio”. Sí. Pero otra vez mi padre me dijo (mi padre era profesor de psicología): “Es tan raro el mundo que todo es posible; hasta la Santísima Trinidad”. Como si hubiera dicho que todo es posible; hasta el unicornio, ¿no? Bueno, aquí estoy defraudándola a usted, seguramente.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Ángel celeste
Sin avisar,
empacaste tus dulces
y te sumergiste en sueños.
Del otro lado,
silencios y una estela
demarcando tus horas.
Sin avisar,
trepaste hasta el sol
entre terciopelos y acuarelas.
Mi niño pequeñito
sé que baila ya tu alma
sé que alado nos abrazas.
empacaste tus dulces
y te sumergiste en sueños.
Del otro lado,
silencios y una estela
demarcando tus horas.
Sin avisar,
trepaste hasta el sol
entre terciopelos y acuarelas.
Mi niño pequeñito
sé que baila ya tu alma
sé que alado nos abrazas.
martes, 15 de noviembre de 2011
Sunset Theatre
Looking at a red sun
painting the sky so incredible
without words in my hands
falling down with this day.
So, I'm sitting here
waiting for the end of this love
there is nothing left to melt
free like the wind, everything I am.
painting the sky so incredible
without words in my hands
falling down with this day.
So, I'm sitting here
waiting for the end of this love
there is nothing left to melt
free like the wind, everything I am.
lunes, 14 de noviembre de 2011
Ausencia
Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
escrito por Jorge Luis Borges
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.
escrito por Jorge Luis Borges
domingo, 13 de noviembre de 2011
Poema XX
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada"
escrito por Pablo Neruda
martes, 8 de noviembre de 2011
de Barro
Quemé las hojas
lejos de palabras imprecisas
te miro desde aquí
huérfano de quimeras
senda inherte, y un vano humo
sin más respuestas
pintándote apenas
vivificando cada episodio
acaso, ya un absurdo
solo sueños periféricos.
lejos de palabras imprecisas
te miro desde aquí
huérfano de quimeras
senda inherte, y un vano humo
sin más respuestas
pintándote apenas
vivificando cada episodio
acaso, ya un absurdo
solo sueños periféricos.
martes, 4 de octubre de 2011
Agostos
Hoy desenvaino este pesar
esgrimo las palabras más mías
esparciendo agostos y hojas
floreciendo un sol de papel
sigo sin entender o callo tu espera
germinan otras certezas.
Una agonía estancada
tus huellas en mi guitarra
y un aguijón certero, tal vez
que penetra este corazón
se filtran rayos de luna
vacío, te llevaste mis días.
No sé...
esgrimo las palabras más mías
esparciendo agostos y hojas
floreciendo un sol de papel
sigo sin entender o callo tu espera
germinan otras certezas.
Una agonía estancada
tus huellas en mi guitarra
y un aguijón certero, tal vez
que penetra este corazón
se filtran rayos de luna
vacío, te llevaste mis días.
No sé...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)















